06.032017

Testimonio de María Alejandra Piedrahita

by in Noticias

“Hay gente que nace en el campo, pero hay gente que hace campo”…Mi nombre es María Alejandra Piedrahita Pérez, tengo 26 años y vivo en la ciudad de Medellín – Colombia. Nací y crecí entre las comodidades y facilidades que brinda la vida en la ciudad, sin embargo, mi camino tomó un rumbo completamente diferente cuando decidí que quería servir al campo; desde ese momento descubrí que nada está determinado por el lugar donde naces, sino por el propósito de vida que tienes, que en mi caso ha sido desde entonces liderar iniciativas que promuevan el desarrollo del sector agropecuario de mi país.

Soy zootecnista, amo mi profesión, pero también he aprendido que no basta con ser profesional, recibir un título y conseguir un buen empleo; se necesita algo más para que valga la pena haber elegido dejar la ciudad por el campo; necesitas mirar alrededor y entender lo que está pasando más allá de una libreta de apuntes, ver lo que ha pasado de largo ante los ojos de otros, y escuchar esa voz interna que te dice que hay una responsabilidad mayor en tus manos… generar verdadero cambio, agregar valor, impactar a la población más vulnerable, que por lo menos en mi país es la población campesina. Pero ¿por dónde empezar? ¿Cómo hacerlo?…

Solo había una forma de encontrar las respuestas…involucrarme con ellos…los pequeños productores agropecuarios de mi tierra, trabajar con ellos, pasar días enteros en una finca…conocer sus aciertos pero también sus carencias, y  aprender de ellos mismos la lección más grande: que “no hay problemáticas sino retos, y que estamos en total capacidad de afrontarlos si lo hacemos de manera conjunta”.

Esa lección fue la semilla que dio vida a mi espíritu emprendedor, y con ello a todo un universo de posibilidades de las que no me había percatado antes. Para mí, decidir emprender no fue dar un paso adelante en el camino, sino un gran salto hacia las oportunidades que se presentan en él. Es creer que es posible que una mujer de ciudad como yo, esté liderando iniciativas para transformar el contexto de pobreza rural por riqueza campesina; y más aún, es visionar a los pequeños productores agropecuarios de mi país, como empresarios del campo, empoderados de su rol y encontrando en sus propios recursos el potencial para ser competitivos.

Con ENSILALES aspiro llevar a los pequeños productores agropecuarios a aprovechar áreas que no están usando en sus fincas para producir y conservar forrajes, de tal manera que se tenga disponibilidad de alimento para el ganado, en forma permanente y a bajo costo, además de  aprovechar el excedente producido en la época de abundancia para suministrarlo en épocas críticas y para su comercialización, lo cual parte de una necesidad evidente que he identificado a lo largo de mi labor. 

El motor que me mueve a diario, es generar progreso para los pequeños productores y en asocio con ellos llevar a cabo alternativas para enfrentar los retos que el sector demanda a diario. Porque estoy segura que no basta con nacer ni hacerse para el campo, sino unirse y entregarse por completo a él para encontrar las potencialidades que allí habitan, teniendo claro que el trabajo es largo pero certero si se comienza a impulsar desde lo más simple; pues de pequeñas semillas nace un bosque entero.

Para terminar, agradezco a Dios que para asumir este gran reto ha puesto en mi camino tantas personas maravillosas que me enriquecen a diario con su experiencia, resalto el gran aporte de toda la comunidad MET, especialmente a Yanire y Martín, quienes me han apoyado e inspirado a crear nuevas realidades para mi vida.

Muchas gracias a todos.